Muchas veces vivimos la vida desde el "de pronto".

De pronto algo cambia. De pronto aparece una dificultad. De pronto llega una bendicion. De pronto se va. Subimos y bajamos emocionalmente segun lo que ocurre afuera: cuando la vida nos da lo que queremos, nos sentimos bien; cuando algo cambia, aparecen el estres, la angustia, la tristeza o el vacio.

La Kabbalah viene a ensenarnos que la vida no tiene que vivirse desde ese lugar de reaccion constante.

La palabra Kabbalah significa "recibir". Pero no se trata solamente de recibir cosas externas. Se trata de aprender como recibir verdadera plenitud, Luz, amor, abundancia, sabiduria, salud, paz y felicidad de una manera mas estable y consciente.

La Kabbalah ensena que no existe la casualidad. Tampoco se trata de buena o mala suerte. La vida funciona a traves de un sistema de causa y efecto: nuestras acciones, palabras, pensamientos y decisiones van creando la pelicula de nuestra vida.

Esto no significa culpa. Significa poder.

Mientras me veo como victima, dependo de algo o alguien fuera de mi. Pero cuando entiendo que puedo convertirme en la causa de mi transformacion, descubro una libertad mas profunda: si yo participe en crear mi realidad, tambien puedo participar en transformarla.

La Kabbalah nos ayuda a identificar las fuerzas que viven dentro de nosotros: la voz del alma y la voz del ego. Una nos impulsa hacia el amor, la unidad, la generosidad y la Luz. La otra nos lleva hacia la separacion, la reaccion, el vacio y el caos.

El trabajo espiritual consiste en aprender a reconocer esas voces y elegir mejor.

La felicidad verdadera no significa una vida plana, sin desafios. Los procesos siempre van a existir. Pero cuando vivimos con consciencia, los desafios dejan de controlarnos y comienzan a convertirse en oportunidades para crecer, aprender y revelar mas Luz.

Por eso la Kabbalah es una sabiduria practica. No basta con escucharla o estudiarla. Hay que vivirla. La informacion se transforma en sabiduria cuando la llevamos a la accion.

A medida que una persona cambia, tambien cambia su entorno. Como ensenaba Karen Berg: "Quise cambiar el mundo y no pude. Cambie yo, y cambio el mundo."

La Kabbalah nos recuerda que todos estamos conectados. Nuestra transformacion personal no es solamente para nosotros; tambien participa en la transformacion del mundo.

Este es el proposito de la Kabbalah: ayudarnos a quitar caos, oscuridad, sufrimiento y dolor de nuestra vida y del mundo, aprendiendo a vivir con mas responsabilidad, mas consciencia, mas amor y mas Luz.

Una sabiduria de recibir la Luz que nos transforma desde adentro.